Historia urbana

Sibongile Makhanya
Comercio en Medicinas
Tradicionales
Por Caroline Skinner
Impacto: Antes del Proyecto Warwick Junction, que otorgó a los vendedores ambulantes en Durban una infraestructura que los proveyó de refugio e instalaciones básicas, Sibongile Makhanya comerciaba en las calles en condiciones que la exponían a grandes riesgos personales y profesionales. Ahora Sibongile ha trasladado su negocio a un puesto que le brinda mayor seguridad, ingresos y ganancias potenciales. La devastadora realidad del SIDA en África ha tenido un impacto directo en la vida familiar de Sibongile, como lo tiene en la de tantos otros vendedores colegas suyo, convirtiendo a sus ingresos en esenciales para la supervivencia de varios de los niños que ahora están bajo su cuidado.
Sibongile es una comerciante de medicina tradicional de 64 años que vive a unos 40 kilómetros de la ciudad y que cada día viaja en taxi a su trabajo. Ha conocido Warwick desde 1982 y empezó a comerciar en los años de severo hostigamiento cuando debía tener que correr huyendo de la policía y cuidar que sus mercaderías no fuesen confiscadas. Le hubiese llevado meses reponer el stock perdido. Mientras lentamente se levantaban las restricciones trabajó en una calle expuesta donde existía un constante riesgo de que sus mercaderías fuesen dañadas o robabas. En aquel momento la ciudad no proveía ningún tipo de instalaciones para los vendedores ambulantes.
En 1998 Sibongile se mudó al mercado muthi (de medicina tradicional) donde finalmente contó con refugio, agua y baños. Más recientemente, trasladó su negocio a un puesto en la calle Brook que cuenta con agua, iluminación, y una persiana metálica que puede cerrar con llave durante la noche. Este puesto está cerca de sus amigos en el mercado muthi. Siente que esto es importante ya que ella y otros vendedores han cimentado altos niveles de confianza y apoyo entre sí.
El puesto ha marcado una gran diferencia para el negocio de Sibongile. Cuenta ahora con mayor espacio para la venta y, con instalaciones que pueden cerrarse con llave, puede llevar mayor stock. Estos dos factores han mejorado significativamente sus ingresos. Estima que el stock que puede almacenar en el puesto tiene un valor de R30.000 (US$ 4.000) y que durante una buena semana puede esperar un movimiento de hasta R7.000 (US$ 930).
El proyecto Ciudades Inclusivas está trabajando para aprender del Proyecto Warwick Junction (donde los vendedores ambulantes poseen voz en la infraestructura provista para ellos por la ciudad) y para extender este logro dentro de Sudáfrica y luego globalmente para asegurar mejores condiciones de trabajo y sustento para vendedores ambulantes como Sibongile.
Descargar el PDF de esta historia: Sibongile Makhanya (pdf 471 KB)
Lea más historias Urbanas
Vea más publicaciones
|