¡Merecido Reconocimiento para los Recicladores de Bogotá!

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Por Federico Parra, Coordinador Regional para América Latina, Programa de Recicladores (WIEGO)

La ganadora del Premio Goldman Sachs, Nohra Padilla (segunda desde la izquierda), conoció al Presidente Obama.

Escribo esta nota para transmitir (y derramar) un poco de la energía de “alto voltaje” que compartí el pasado 16 de abril, cuando Nohra Padilla fue galardonada con el prestigioso Premio Ambiental Goldman de 2013 – un más que merecido reconocimiento por su liderazgo en la lucha por la inclusión de los recicladores de Bogotá.

El Premio Ambiental Goldman, tal y como lo describe su sitio web, reconoce a individuos por sus esfuerzos sostenidos y significativos para proteger y mejorar el medio ambiente, muy a menudo bajo grandes riesgos personales. ¿Y quién mejor que Nohra, al frente de la Asociación de Recicladores de Bogotá (ARB), para recibir esta distinción? Su trabajo incesante por más de 20 años – durante el cual ha soportado amenazas personales – ha llevado a un cambio radical en la percepción sobre los recicladores y a su inclusión en las soluciones para el manejo público de residuos en Colombia. 

El premio otorga un reconocimiento internacional importante al decisivo papel ambiental que juegan los recicladores, así como al trabajo duradero y constante de la ARB por la defensa de los derechos de los recicladores en Bogotá y Colombia. Fue su trabajo el que llevó a que la Corte Suprema se pronunciase a favor del derecho de los recicladores a ser incluidos en el sistema de manejo de residuos de la ciudad.

Contar con el respaldo de la Corte Suprema ha sido un factor crucial para promover la causa de los recicladores. Para cumplir con el mandato del fallo judicial Auto 275, pronunciado en 2011 (que estipula más directrices específicas para garantizar la inclusión de los recicladores), la municipalidad de Bogotá implementó una serie de actividades, incluyendo un censo de recicladores, el desarrollo de una campaña de separación de residuos en origen y el establecimiento de bodegas certificadas para pesar y registrar los materiales reciclables. Varios recicladores también recibieron servicios bancarios básicos. La remuneración de sus servicios será ahora financiada por la cuota municipal que se cobra por prestar servicios de limpieza, como es el caso con otros proveedores de servicios privados. 

Ser remunerados en base a la igualdad con otros proveedores es un hito importante y una fuente de gran alegría para los recicladores de Bogotá, quienes celebraron en marzo de 2013 cuando la Oficina del Alcalde puso en marcha el sistema de pago para los recicladores como remuneración por sus servicios recolectando y transportando materiales reciclables en la ciudad. Inicialmente, 790 recicladores y sus familias verán sus ingresos regulares duplicados o triplicados.

Sin embargo, todavía queda mucho pendiente en Bogotá. La promesa de la municipalidad de incluir a todos los 14,400 recicladores actualmente en funciones dentro del sistema de sanidad es una gran tarea: necesitarán ser integrados al sistema bancario y recibir identificación apropiada, entre otras cosas. Además, la idea es que dentro de unos cuantos años todos los recicladores estén organizados para brindar servicios de recolección y transporte de materiales reciclables y que ya hayan perfeccionado sus habilidades empresariales. Quizás también recibirán (¿por qué no?) remuneración por los otros servicios ambientales que también brindan.

Pero más allá de todo, esta victoria ha sido extendida a todos los recicladores en Colombia ya que el fallo de la Corte Suprema habilita a todos los recicladores del país a que exijan un trato igual al que reciben sus colegas de Bogotá. Es decir, recicladores que viven pobreza y condiciones vulnerables en cualquier lugar de Colombia tienen el derecho de ser integrados a los sistemas, ya sean públicos o certificados, de manejo de residuos y de recibir apoyo municipal para fortalecer sus organizaciones y habilidades empresariales.  

Estos son avances extraordinarios.

Nohra lucía radiante en el estrado cuando recibió el Premio Goldman. Fue una experiencia inspiradora poder escucharla, especialmente cuando compartió esta distinción con los 15 millones de recicladores del mundo que merecen reconocimiento por su trabajo y quieren garantizar sus medios de subsistencia. Estas victorias son parte de un movimiento global que ha florecido en Brasil, en La India, y que ahora está floreciendo también en Colombia. Sólo puedo decir que me siento privilegiado de ser testigo de este cambio, y de ser parte de él, así como cada uno de nosotros – soñadores, visionarios, activistas, analistas, padres y madres – lo es.